cdh

Archivo de April, 2004

Confesión

Dije: “Padre, me arrepiento de todas las veces que tuve en mis manos un libro y lo dejé escapar”.

Quise decir: “Padre, me arrepiento de todos los libros que compré sabiendo que nunca los leería, vaciaron mi bolsillo y sólo llenaron mi estantería y mi ego”

Esculturas cosidas

El artista malageño fagocita el horror a la guerra para convertirlo en pinturas y esculturas que muestra ahora por primera vez

A Francisco Peinado le estorban etiquetas, definiciones, materiales nobles y hasta los géneros. Lo único que busca es la emoción. Este artista inclasificable, que nació en Málaga en 1941 y se formó en los colores y la realidad de Sao Paulo (Brasil), es como un camaleón en continuo proceso de cambio. Consolidado como pintor y traspasada la barrera de los 60 años, Peinado ha sumado a su universo creativo una nueva técnica: esculturas cosidas. El artista, que entre los 14 y los 18 años ayudaba a su padre en la sastrería que la familia tenía en Sao Paulo, se ha puesto a coser. El resultado son las siete esculturas que pueden verse en la muestra Imagen en guerra, en las que los trapos se convierten en un material “tan noble como cualquier otro”, asegura el artista.

“Para mi coser es algo normal, a lo que estoy acostumbrado; aunque antes nunca lo había incorporado a mi trabajo”, confiesa el artista, que reside y trabaja en Alhaurín de la Torre (Málaga) desde 1979. Cabeza de mortero, El presidente y Maternidad son algunas de las esculturas, todas realizadas en los dos últimos años a partir de trapos y cualquiera de los objetos que ha ido atesorando en su estudio.
Al expresionismo inicial de pintura, el artista ha ido sumando, a lo largo de la última década, primero materia y después objetos para llegar a obras como La camisa del tiempo. Esta pieza, la de mayor formato de la treintena de pinturas que integran la muestra, es un gran tríptico (200×450 cm.) en el que el elemento principal es una camisa del artista. El tema de la ropa adosada al lienzo se repite en otras obras como Hijos de bolsillo, una tierna y cruel historia que retrata a un niño (un muñeco de trapo) metido en un bolsillo de una de sus chaquetas.
La exposición muestra por primera vez al público pinturas y esculturas e incluye una instalación realizada a partir de siete ataúdes de madera, en la que sus inquilinos aparecen retratados en las tapas, que son de finales de los noventa. Una vez más, Peinado pone en práctica una de sus máximas: “El arte no consiste en grandes gestos, también se hace con cosas muy pequeñítas”. (Margot Molina para El País)

…de toda la información disponible en el mundo…

Hoy en día, de toda la información disponible en el mundo, un 97% está digitalizada y de ella, un 80% se encuentra en internet. De esta manera, “cada uno de nosotros puede construirse de manera individual su propio hipertexto. Es una revolución absoluta, que modifica conceptos e incide directamente sobre los “mass media”, erosionados de manera constante desde hace 20 años”. “No vivimos una era de realidad virtual, expresión equívoca, sino de virtualidad real, entendida como que la cultura dominante es la que se apoya en sistemas de comunicación electrónicos” (Manuel Castells)

Conclave, Nido y Cavidad.

Tres obras de gran formato que forman una unidad: Conclave, Nido y Cavidad.

Se trata de obras en las que es preciso que el espectador se incorpore a la propia obra, que sea parte de ella para que asuma su contenido. Son tres elementos que exteriormente no facilitan información y que es necesario abrirlos para descubrir su interior, su significado. El espectador ha de abrir la puerta, entrar, tomar asiento, cerrar la puerta y reflexionar sobre el entorno que se le ofrece.

Conclave es un cilindro de unos dos metros de alto por 90 cm de diámetro formado por cinco partes ensambladas mas dos tapas para los extremos del tubo. En la parte superior hay aperturas practicadas en la superficie con una disposición parecida a las entradas de luz de la capilla de Le Corbusier en Ronchamp. El espectador, sentado en la silla que se encuentra en el interior, no puede ver el exterior. Una tenue luz amarilla se esconde detrás de algunos de los elementos dispuestos a lo largo de la cara interna del cilindro. El conclave esta formado por una serie de máscaras de estética primitiva. Series de objetos acompañan las máscaras: una colección de cuchillos colocados en serie y hechos de madera labrada, unos vasos, restos de ritos ancestrales, piedras. Colores oscuros, gruesas capas de barniz. Ambiente opresivo. Imaginamos escuchar voces ininteligibles, nos parece en ocasiones que pronuncian nuestro nombre, no sabemos de que hablan pero lo hacen de algo que sin duda nos afecta.

Nido se presenta como una caja poliédrica. Su interior ofrece una cómodo diván sobre el que reposar. Todo el interior, paredes, sillón techo esta forrado de tela rellena de un blando contenido. Como un gran cojín cubriendo todo la superficie interior. Su forma recuerda a los órganos y cavidades del interior del cuerpo humano. Intestinos, riñones, en colores calientes amarillos , naranjas, rojos.

Eternos errores

Me queda el consuelo de que el mismo error lo llevo comentiendo desde que tengo uso de razón

Derechos del consumidor

Los derechos del consumidor son:

1. Derecho a la protección de su salud y seguridad.
2. Derecho a la protección de sus intereses económicos y sociales.
3. Derecho a una información correcta.
4. Derecho a la educación y formación.
5. Derecho a la representación consulta y participación.
6. Derecho a la protección jurídica, administrativa y técnica en situaciones de inferioridad, subordinación o indefensión.
7. Derecho a la indemnización o reparación de daños y perjuicios sufridos.

Pero por encima de todos ellos está este otro:

EL DERECHO A NO CONSUMIR

Mis tumbas y yo

Qué bonito es trabajar en lo que a uno le gusta, oí el otro día decir al sepulturero, y disfrutar comparándome con los demás mientras tanto

autoayuda 2004

la autoestima y el desarrollo personal, fundamentales para el desarrollo del respeto, están muy relacionados con la satisfacción laboral (encontrado en consumido)

Leo en El Respeto de Sennet que la autoestima y el desarrollo personal, fundamentales para el desarrollo del respeto, están muy relacionados con la satisfacción laboral (otra vez vuelvo a citar de memoria). El componente artesanal, el cuidado con el que se trabaja y el orgullo por la tarea bien hecha hacen que el trabajador se desarrolle más y mejor, profundizando su propia estima (últimamente prefiero la traducción “propia estima” a “autoestima”, más literal del inglés pero también más fea; además tiene un no sé qué parecido a eso tan bonito de la propiocepción) y enraizándose así aún más en su comunidad.

Así (y a partir de aquí el responsable soy yo), el hecho de que hoy ya no se valore tanto el resultado del trabajo por sí mismo, sino el dinero que se consigue en el intercambio mercantil, genera una falta de interés por el resultado material del trabajo y, por tanto, una depreciación de la propia estima.

Pero la propia estima es fundamental. Lo sigue siendo. Otra vez hemos sustituido algo por una novedad sin que esta sirva para sustituir completamente al original.

Y al minusvalorarse ese componente fundamental del respeto, hemos activado varios mecanismos de compensación. Quizá si el dinero es el cimiento sobre el que se construye la propia estima, aquello que se puede conseguir con el dinero es el tejado de la casa. La ostentación de la riqueza, antaño vista como una afrenta social de carácter más o menos grave, hoy es la norma. Los audis y los bmw, las autopistas y las grandes obras de infraestructura (porque el fenómeno es aplicable tanto a escala individual como social…), el diseño y la moda, son los ladrillos con los que construimos nuestra propia estima.

Pero este desarrollismo capitalista que posibilita semejante construcción de nuestro yo social tiene su propio cáncer: la falta de involucración del trabajador en el hecho laboral supone una pérdida de productividad y eficiencia que el sistema no sé si está capacitado para soportar. Quizá por eso los liberales hoy están tan animados cuando se trata de apoyar la inmigración (inmigración que apoyan mientras se trata de conseguir mano de obra; jamás cuando se trata de mejorar sus condiciones de vida).

Y quizá también esta pérdida de referencia laboral tenga relación con la supuesta decadencia de los modelos educativos.

(La ventaja de esta explicación sobre el cambio de paradigma en las relaciones sociales y su supuesta decadencia es que no lo hace –la explicación- a través de asuntos como la pérdida de valores y otras memeces decimonónicas, sino a través de una evolución en las motivaciones)

Consejos para escolares

Queridos niños: haced caso a todo lo que os digan vuestros padres; ya tendréis tiempo, cuando seáis mayores, de hacer lo contrario

Libro

libro

Va a escapar

¡Va a escapar! ¿Qué hacemos?

Hagámosle Rey, se quedará e impedirá que otros se vayan

Corazón

… mi padre …. y leía muchísimo, por eso tenía una buena biblioteca que yo saqueaba a placer: …….. Y “Corazón”, de Edmundo D’Amicis. Sobre todo “Corazón”.

-¿Por qué?

-Porque era mi libro de estar enfermo. Siempre lo leía cuando estaba en la cama convaleciente…

Para ser religioso

Para ser religioso hace falta tener imaginación (J.L. Aranguren)

Clismón

DINERO es un autopublicación realizada por Miguel Brieva bajo el sello de Editorial Clismón

Fiesta colectiva

Toda fiesta colectiva es un exorcismo de la maldición del ser, suspende el tiempo lineal que nos lleva a la muerte (S. Paniker) (libro negro, nov 02)