Completa la frase
Nada te turbe, nada te espante, quien a ________ tiene nada le falta.
Nada te turbe, nada te espante sólo ________ basta
Nada te turbe, nada te espante, quien a ________ tiene nada le falta.
Nada te turbe, nada te espante sólo ________ basta
…una constante lucha entre lo que somos y lo que nos gustaría ser. Nos imaginamos ilustrados viendo documentales, pero en el fondo somos carne de….y de….
La foto de la postal es del hotel donde estamos, por dentro es todavía mejor. Hoy nos vamos de excursión a una fabrica de turrones y mañana volvemos. A lo mejor llego yo antes que la postal según está el correo, ja, ja.
Mírate en el espejo. Procura que la imagen que ves no manifieste expresión alguna. Practica este vacío con asiduidad y ponlo a prueba ante los demás
He de proponerte algo: cuando salgas de tu casa, no lamentes el tiempo perdido bajo techo; cuando llegues, no lamentes haber salido
Película sobre un yonqui en proceso de rehabilitación. Se propone seguir un decálogo para habituarse a la rutina de una vida sin caballo. Una joven le acompaña. Collages y dibujos según estética de editorial Clismon.
Nota del director, Santi Amodeo:
Vivimos en un mundo que nos pretende tan uniformes que se convierte en tarea imposible ajustarse a la norma. Son prácticamente de otro planeta los hombres y mujeres de los anuncios, sanos, guapos y sonrientes, a los que no se me ocurre imaginarles ningún problema más allá del que les ocupa en el momento del anuncio, por ejemplo mantener el pelo sin caspa o algo sobre el gas natural.
Digan lo que digan, en la realidad —y eso ya lo sabemos desde hace años— el cuadro es mucho más grosero, y digo yo que se parecerá más a nosotros mismos, ya que nos gustan tanto esos programas tan humanos hoy de moda, sobre divorcios, cuernos y tocamientos bajo las sábanas. En fin, que a nuestra manera todos somos unos inadaptados: el modelo dicta sonreír amablemente mientras conducimos nuestro Audi, pero lo corriente es tocar el claxon y corear cabrón.
Mi idea en ASTRONAUTAS era recurrir a esa máxima cinematográfica que seguramente habréis oído alguna vez y que dice que un personaje es lo que hace. Desde ese punto de vista, Daniel, el protagonista, sería evidentemente una persona normal, porque en la película se dedica en cuerpo y alma exactamente a eso, A COMPORTARSE COMO UNA PERSONA NORMAL. De alguna manera Daniel —yonqui en proceso de rehabilitación y dibujante de cómic de escaso éxito— se ajusta al modelo tanto como la mayoría de nosotros, o lo que es lo mismo, poco o muy poco. Él hace como si fuera normal. Como la mayoría de nosotros.
Comienza la deriva: esto que ven y que parece un hombre es en realidad… El Hombre.
Haz una lista de deseos tan larga como te sea posible, una vez elaborada…
…toma la firme decisión de renunciar a ellos
Contaba unos nueve años y se encontraba jugando en el patio de su colegio. Las tres primeras horas de clase ya pasaron y tras la media hora de recreo aún le quedaban dos para irse a comer. Nunca jugaba a la pelota como el resto de sus compañeros. Tampoco le gustaban las canicas, ni las chapas, ni ninguno de los juegos que cada temporada se ponian de moda entre los de sus edad. Su juego preferido era tomar prestadas otras vidas y representarlas. Casi siempre había un amigo cerca con quien compartir tales historias. Si no la soledad bastaba para llevar a cabo la actuación, mejor dicho la realidad, porque tan verdad eran la vida real como las prestadas. Ayer era explorador en el hielo, mañana escalaría una montaña o exploraría una selva. Cada aventura tenía sus personajes, sus nombres y su escenario.
Al menos nos queda el consuelo de poder liberar a algún inocente de su celda de aislamiento
Espero no atragantarme con tus inquietudes
Querida hija, lo estamos pasando de maravilla. ¡Qué bien que nos empujaste a venir!. La foto es de la playa, he puesto una cruz en donde colocamos las toallas cada día. ¡Qué calor y cuanta gente!. Ayer nos encontramos con la del segundo izquierda que dice que ha venido con unas amigas del barrio. Un beso muy fuerte
Hola, te escribo desde las soleadas playas de Estepona. Aquí hace un tiempo buenísimo, nos acordamos mucho de vosotros, ¿Qué tal por el barrio? Besos.
PD: recuerdos de Alfredo que se acaba de meter en el agua
Por Luis Antonio de Villena
Vivir sin hacer nada. Cuidar lo que no importa,
tu corbata de tarde, la carta que le escribes
a un amigo, la opinión sobre un lienzo, que dirás
en la charla, pero que no tendrás el torpe gusto
de pretender escrita. Beber, que es un placer efímero.
Amar el sol y desear veranos, y el invierno
lentísimo que invita a la nostalgia (¿de dónde
esa nostalgia?). Salir todas las noches, arreglarte
el foulard con cariño esmerado ante el espejo,
embriagarte en belleza cuanto puedas, perseguir
y anhelar jóvenes cuerpos, llanuras prodigiosas,
todo el mundo que cabe en tanta euritmia.
Dejar de amanecida tan fantásticos lechos,
y olerte las manos mientras buscas taxi, gozando
en la memoria, porque hablan de vellos y delicias
y escondidos lugares, y perfumes sin nombre,
dulces como los cuerpos. ¡Qué frío amanecer entonces,
qué triste es, qué bello! Las sábanas te acogerán
después un tanto yermas, y esperarás el sueño.
Del día que vendrá no sabes nada. (No consultas
oráculos). Te quemarán hastíos y emociones,
tertulias y bellezas, las rosas de un banquete
suntuario, y las viejas callejas, donde se siente
todo, en el verano, como un aroma intenso.
Vivir sin hacer nada. Cuidar lo que no importa.
Y si todo va mal, si al final todo es duro,
como Verlaine, saber ser el rey de un palacio de invierno.
Luis Antonio de Villena (www.luisantoniodevillena.com) nace en Madrid en el año de 1951. Poeta, narrador, traductor y ensayista español, a los diecinueve años, sin terminar sus estudios de Filología Clásica y Románica, publicó sus primer libro de poemas «Sublime Solarium», dedicándose desde entonces a la literatura. Antólogo, biógrafo y estudioso de la poesía española contemporánea, también ha traducido a poetas tales como Sandro Penna y Miguel Ángel Buonarotti. Es además autor de novelas y relatos entre los que se destaca «El burdel de Lord Byron», Premio Azorín en el año de 1995. Recibió el Premio Nacional de la Crítica en 1981 por su libro «Huir del Invierno», el Premio Internacional Ciudad de Melilla en 1998 por «Celebración del libertino» y el Premio Sonrisa Vertical en 1999 por su libro «El mal mundo». Sus últimos poemarios «Las herejías privadas» y «Amores iguales» fueron publicados en el año 2001 y 2002. Reside actualmente en Madrid.
Publicado en www.enfocarte.com
Déjame alejarme de los lugares donde el azar no existe, donde lo previsible es la norma, donde otros decidieron antes dónde, cómo y por qué he de procurar ser feliz