La esperanza es gramática
Gracias a las cláusulas condicionales, al “si” (“si me tocara la lotería”, “si Schubert hubiera vivido más tiempo”, “si se descubriera una vacuna contra el sida”), podemos, cuando nos place, negar, reconstruir, alterar el pasado, el presente y el futuro, cartografiar de otro modo los factores determinantes de la realidad pragmática, lograr que la existencia siga valiendo la pena. La esperanza es gramática. G. STEINER
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