cdh

Raymond Roussel

Roussel escogía dos palabras casi semejantes. Por ejemplo, billard y pillard. A continuación añadía palabras idénticas, pero tomadas en sentidos diferentes (como yo tomo en sentido diferente muchas de las citas de mis autores preferidos) y con ello obtenía, digamos que casi cibernéticamente, un par de frases casi idénticas. Una vez encontradas las dos frases automáticas, se ponía a escribir un cuento que pudiera comenzar con la primera y terminar con la segunda. En otras palabras, lo dislocaba todo y le salían unas historias muy extrañas que jamás surgían de su capacidad inventiva sino de su método científico. (*)

Email This Post Email This Post