Cuando se ha salido del cÃrculo de errores y de ilusiones en el interior del cual se desarrollan los actos, tomar posición es casi imposible. Se necesita un mÃnimo de estupidez para todo, para afirmar e incluso para negar. (E. Cioran)
Roussel escogÃa dos palabras casi semejantes. Por ejemplo, billard y pillard. A continuación añadÃa palabras idénticas, pero tomadas en sentidos diferentes (como yo tomo en sentido diferente muchas de las citas de mis autores preferidos) y con ello obtenÃa, digamos que casi cibernéticamente, un par de frases casi idénticas. Una vez encontradas las dos frases automáticas, se ponÃa a escribir un cuento que pudiera comenzar con la primera y terminar con la segunda. En otras palabras, lo dislocaba todo y le salÃan unas historias muy extrañas que jamás surgÃan de su capacidad inventiva sino de su método cientÃfico. (*)
Cuando no se sabe la verdad de una cosa, es bueno que haya un error común que fije el espÃritu de los hombres,…; porque la principal enfermedad del hombre es la inquieta curiosidad acerca de las cosas que no alcanza a saber, y no le es tan molesto estar en el error como en esta inútil curiosidad. (P. 744)
…a mà me gusta mucho que el mecanismo del libro formalmente sea igual al de una puerta; a mà me parece que no es casual: que se abre igual y uno entra y penetra allÃ. A diferencia de lo que puedas leer en un ordenador que es como una ventana: la ventana siempre te acota los lÃmites del paisaje, en cambio la puerta no, porque pasás al otro lado.
Yo soy completamente fetichista: me encanta comprar libros que no voy a leer nunca; me gusta el acto de comprarlos y tenerlos. Me gusta comprar varias ediciones de un mismo libro, sobre todo de libros que me gustan mucho… Es un elemento central el libro; me gusta robar libros. Aunque ya no puedo robar, serÃa bastante vergonzoso ser atrapado, pero cuando era inédito, robé muchÃsimos. Pero muchos, muchos… (*)
Los principios no tienen fuerza real cuando se tiene hambre.
Dicho ayer por Miguel Angel Solá en el papel de Dalmacio en “El diario de Adán y Eva”, Teatro Reina Victoria de Madrid
Uno sabe de la inutilidad de las publicaciones que los periódicos suelen entregar los domingos, dedicadas por entero a publicitar de manera más o menos encubierta las excelencias de los productos del imperio mediático correspondiente. Uno hasta intuye la inutilidad de los mismos periódicos, pero esa es otra historia. A pesar de ello hoy desayuno ojeando una de ellas. Por fortuna entre los redactores de los dominicales hay infiltrados que escriben para convencerme de no caer de nuevo en el error:
“Tal y como se pudo ver en la Fashion Week de Nueva York, este año se llevan los labios de tonos más oscuros, como los ciruela satinados y el color burdeos, de inspiración zarina rusa”.
o:
“Annie cree que se puede aprovechar la vorágine consumista para ayudar”.
o:
“Libros, discos y pelÃculas. Más que objetos culturales para salir del paso, pueden servir, con la intención adecuada, para transmitir los mejores sentimientos”
Faltó incluir de regalo una bolsa para vomitar
Feo me enseñó lo que era un blog, con él comenzó mi adicción a estos textos anónimos que cada dÃa alimentan mi curiosidad y pereza (es más fácil leer que escribir y mucho más fácil leer que trabajar). Feo y sus casi diarias transgresiones abrieron una nueva ventana a la que asomarse cada dÃa. Tras el vinieron Kurt y Dwalks; Minid, Microsiervos y Alt1040; Shangay, el necesario Una temporada en el infierno, el enigmático Ehqcd, el imprescindible Libro de notas y tantos otros. De Feo saqué el diseño del primer Cuaderno de hule sin comentarios, ni categorÃas, ni contacto que luego compliqué con lo que se ve alrededor. Hoy descubro que aunque en septiembre del año pasado dijo adiós, no se fue del todo. Dando una vuelta por los antiguos marcadores de mi difunto Explorer le volvà a encontrar. Según sus archivos está por aquà de nuevo desde abril de este año y yo sin enterarme hasta hoy. Ha sido como cruzarse con un antiguo amante, verle igual que la última vez y quedar para follar de nuevo, ahora toca ponerse al dÃa.
- Es que a mi me gustan los inconvenientes
- A nosotros no, preferimos la comodidad
- Pues yo no quiero comodidad. …. Yo quiero poesÃa, quiero peligro real, quiero libertad, quiero bondad, quiero pecado.
- En suma, usted reclama el derecho a ser desgraciado
- Muy bien, de acuerdo, reclamo el derecho a ser desgraciado.
Aldous Huxley (Un mundo feliz)
Esconde tu cobardÃa con juegos inútiles. Deja que seamos nosotros los que decidamos que has de hacer con tu vida, con tu tiempo, con tu dinero. La revolución es para los pobres, a ti te sobra para caprichos y sabemos que no deseas perderte todo lo nuevo que te tenemos preparado. Docilidad, eso es lo que queremos aunque no podamos ponerlo por escrito. Mientras tanto te entretendremos haciéndote pensar que eres especial, que te mereces lo que tienes.
Infamia, infancia, injerto, de nueve a ocho, lo haremos seguro. Cuente con ello. Una suave brisa acariciaba sus senos. La paciencia debió ser mucha pero al final se cansó y se fue. Tan sólo un pensamiento, la cobardÃa le empujaba a pensar lo que luego no se atrevÃa a hacer. Lástima, error, acorde, visos de locura. Un cielo estrellado tras las nubes. Asfalto sobre asfalto y encima pintura, pisadas, suciedad, restos de comida. Se ahogó por inercia no por desesperación. Una furtiva esperanza, un leve vislumbrar lo que podÃa ser un futuro más luminoso, le salvó.
silencio en la quietud de mediatarde no es necesario abrir los ojos para saber que me estás mirando un tÃmido perfume envuelve las mortecinas sábanas de algodón quiero acercarme a ti pero no se cómo no quiero perderme este momento no quiero volver no quiero volver no quiero volver quiero que todo acabe quiero que todo acabe
-¿Una canción puede mover el mundo?
-Lo mueve la vanidad, que viene de vacÃo.
-¿Hacia dónde va el mundo, pues?
-A la catástrofe.
-¿Por qué?
-Dicen que dentro de 30 años habremos doblado la renta per cápita… ¿Y para qué?
-¿Para vivir mejor, no?
-¿Vivir mejor? Cuando todo el mundo en el planeta se limpie el culo con papel higiénico, ¡no habrá árboles para tanto papel!
-¿Qué propone que hagamos?
-Seguimos dando patadas hacia delante en una acelerada aventura material…, cuando la aventura espiritual es la más excitante.
-¿Espiritual?
-Libros, música, afectos…
-¿Cuál es su pecado?
-Yo soy proclive al desplante de Luzbel: tengo arranques de soberbia.
-¿Y su virtud?
-Que, pese a mi vida libre, he sabido conservar todos los afectos que me interesan.
Javier Krahe preguntado por VÃctor M. Amela para La Vanguardia – 11/02/2005